sábado, 11 de marzo de 2017

A JUAN SEVERICHE EL POETA.


(OVIDIO MARTÍNEZ HERAZO)

Un 24 de Junio de 1932 en el hogar de Víctor y Ana Felicia, nace en medio del céfiro orquestal sabanero, aquel niño que en la celsitud de su infancia colorearía magistralmente el celaje que vio crecer la casta de Chinché y que más tarde el San Jorge, el pequeño desierto en miniatura, el duendo cálido que abraza al comején playonero y al canto estuoso del alcaraván, se conmoverían con el canto del aedo criollo que perfumó la Sabana con su prosa enamorada.

Hablar de Severiche Vergara es hablar del grácil poema de los hombres grandes que sueñan y hacen soñar, hablar de Severiche Vergara, es adentrarse al paradisiaco y mágico mundo del verso, es exarar en el fatum de cada hombre la realeza de su canto, es descubrir la fantasía que lleva el mirlo en su trino, es aspirar el olor a sabana fresca, a rio, a playón a hierba…. a ganado.

Que grande es Sincé, tierra de un vientre fructífero que amamantó en su seno a Mejía Navarro, a Gamarra Romero, aIriarte Navarro, A Madera Castro, y a otros que al igual que Juan vieron frutecer linajes inconmensurables que atravesaron fronteras llevando allende creaciones que salían de las fuentes Hipocrena situadas en los entornos ingénitos custodiados por ancestros que impregnaron sobre un pentagrama la grandeza musical de nuestro pueblo.


Gracias Juan, gracias poeta, gracias Maestro, gracias y mil gracias por perfumar la Sabana con tu canto, por hacernos soñar y vibrar con cada una de tus creaciones las cuales vinieron a ratificar tu grandeza y la grandeza de tu tierra que a pesar de su olvido y su indiferencia tu la amas como a nadie.

miércoles, 23 de julio de 2014

GABRIEL ELIGIO GARCIA, el Telegrafista de Sincé


Por Jesús Heriberto Navarro S.

Gabriel Eligio García Martínez, signado para procrear a uno de los superiores exponentes de la literatura de habla hispana, el ciudadano universal, Gabriel García Márquez.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Festividades solemnes en honor a la Virgen del Perpetuo Socorro, septiembre 8 de 2013.


Incuestionable, el pueblo de Sincé conserva y transmite un amor sagrado a la Virgen María., bajo la advocación de la Virgen del Perpetuo Socorro.

¡Santísima Virgen María, que para inspirarme confianza habéis querido llamaros Madre del Perpetuo Socorro! Yo os suplico me socorráis en todo tiempo y en todo lugar; en mis tentaciones, después de mis caídas, en mis dificultades, en todas las miserias de la vida y, sobre todo, en el trance de la muerte. Concédeme, ¡oh amorosa Madre!, el pensamiento y la costumbre de recurrir siempre a Vos; porque estoy cierto de que, si soy fiel en invocaros, Vos seréis fiel en socorrerme. Alcanzadme, pues, la gracia de acudir a Vos sin cesar con la confianza de un hijo, a fin de que obtenga vuestro perpetuo socorro y la perseverancia final. Bendecidme y rogad por mí ahora y en la hora de mi muerte. Así sea.

¡Oh Madre del Perpetuo Socorro! Rogad a Jesús por mí, y salvadme.


#‎FiestaEnMiPueblo

lunes, 1 de julio de 2013

Dairo Meza: el vigor de una dinastía musical



Dairo Meza: el vigor de una dinastía musical


VIDA HOY Lunes, 01 Julio 2013

Concebir a Sincé sin su música y músicos, sin sus corralejas, su vocación religiosa y ganadera y sin sus gratos personajes es cuestión difícil. Sería negar un pedazo grande de la historia de las sabanas de Sucre y tantos recuerdos del viejo Bolívar que tuvieron como epicentro este poblado mestizo, que es cuna negada de nuestro Nobel de Literatura, García Márquez.

Pero otros grandes como Adolfo Mejía, Simón Latino y Epifanio Montes se enorgullecieron al testificar su origen en esta tierra del perpetuo Socorro, al igual que lo hace hoy un hombre de estado, de muchos quilates, como lo es el doctor Antonio Hernández, hijo epónimo de Sincé, que ha cosechado muchas dignidades en la vida pública de nuestro país.

Sincé, en ese derroche de creatividad de sus generaciones, tuvo la fortuna también de acoger con mucha hermandad a Manuel Salvador Acosta Hernández, un montemariano multifacético que sentó los reales de la gran dinastía musical de los Meza Acosta, que hoy mantiene plena vigencia y que ha logrado traspasar fronteras con la inspiración de los mensajes melódicos de porros, fandangos y cumbias que han ejecutado magistralmente en estos tres siglos de historia de esta descendencia musical.

Manuel Salvador Acosta, unido a Luisa Isabel Escobar, dieron origen a la prolífica ramificación del árbol genealógico integrado por Reinaldo, Francisco, Eduardo, Belarmina, Doris y Blanca. La triada varonil se destaca por sus grandes dotes musicales, especialmente en la percusión y el acordeón, instrumento predilecto de Reinaldo y Francisco. Los tres son miembros de la Banda 8 de Septiembre de Sincé y a Reinaldo se le reconoce como el maestro del gran acordeonista Alfredo Gutiérrez.

Un compañero generacional de la casa Acosta Escobar fue el músico sinceano Ismael Meza, baterista de orquesta, que al unirse afectuosamente a Belarmina Acosta originaron el tronco familiar integrado por Edelfo Luis , Saúl Humberto, Damid Alfredo, Leonardo Enrique, Obed Julio, Otálvaro Gregorio y Dairo Nel Meza Acosta. Este último es el que ha logrado enaltecer el nombre y prestigio de esta familia musical chepanera, que ha mantenido con gallardía la tradicional Banda 8 de Septiembre, en la que Ismael Meza finalizó su vida.

Nombre y renombre para el folclor sucreño ha significado toda la descendencia de los Meza Acosta. Pero hay que profundizar en la vida y obra musical que desde muy joven ha construido Dairo Meza, referente insustituible hoy de la música de viento y de la rítmica del porro y el fandango. Este hijo de Sincé ha demostrado sus grandes dotes para la composición y el arreglo orquestal. Todo el producto de su creación ha llegado a las más afamadas agrupaciones bandísticas y orquestales de Colombia.

Dairo Meza Acosta es, junto a la cantante Adriana Lucía, el homenajeado en la trigésima séptima edición del Festival Nacional del Porro que finaliza hoy en San Pelayo (Córdoba).

Nació el 3 de febrero de 1960. Es el cuarto de los 12 hijos del matrimonio de Ismael Meza Núñez y Belarmina Acosta Escobar. Está casado con Ana María Castillo Martínez, con quien tiene a Dayro Miguel, Ana Karina e Ismael José. Reside en Sincelejo desde 1986.

A sus 7 años de edad tiene sus primeros contactos con la música en el conjunto de acordeón de su tío Francisco Acosta, donde ejecutaba los instrumentos de percusión. En 1973 comienza sus estudios de trompeta con el reconocido maestro Demetrio Guarín Mercado y el 18 de marzo de 1974 se estrena como trompetista en la nueva Banda 8 de Septiembre de Sincé.

Termina la primaria en 1975 en el colegio Antonio Ricaurte y el bachillerato en 1981 en el colegio San Juan Bautista.

Se licenció en Matemáticas en la Universidad de Sucre en 1996, pero ha hecho innumerables cursos de formación en el Ministerio de Cultura como en Informática Musical, Actualización para Directores de Banda y actualmente estudia Licenciatura en Música en la Universidad del Atlántico.

Es el trompetista por excelencia y de mejor ejecución técnica instrumental que tiene música de viento. Su acendrado respeto y perseverancia por lo académico y el perfeccionamiento permanente del arte musical lo distinguen como un hombre estudioso y disciplinado, virtudes que le imprimen rigurosidad, limpieza y técnica a sus composiciones y arreglos. Esto los hace agradables y sensibles a los oídos de los buenos melómanos que valoran su extensa y variada producción musical que sigue deleitando.

El historial musical de Dairo Meza ha estado ligado a grandes agrupaciones musicales. Comenzó tempranamente en la Banda de Sincé, pasó luego por la Universidad del Porro que ha constituido la orquesta del maestro Pello Torres, integró también la orquesta de Juan Piña en Barranquilla y estuvo algún tiempo en Medellín, donde trabajó al lado del maestro del clarinete y saxofón Carlos Piña en la orquesta La Bocana y el Grupo Caneo.

Se destacó también como trompetista y arreglista de la súper orquesta colombiana de Juancho Torres. Ha dirigido las bandas de Sincé, Toluviejo y desde hace largo tiempo, la dirección musical de la Súper Banda de Colomboy. Sin embargo, su mayor dedicación es a la Banda Departamental, de la que es director desde 1997. Bajo su tutela, esta banda grabó su primer CD.

Entre los trabajos discográficos y arreglos musicales y grabaciones están, en 1990, del disco "Habla el porro" de la Banda San José de Toluviejo y en 1993, de "Mi Colombia musical".

Con la Súper Banda de Colomboy hizo los arreglos y grabación en 1994, de "Innovación Total"; en 1997, "Encuentro Nacional de Bandas de Sincelejo. Vol. 2"; en 2003, "Encuentro Nacional de Bandas Vol. 3"; en 2006, "Encuentro Nacional de Bandas Vol. 4", y en 2008, "Gente Sabanera".

En 2000 hizo lo mismo con "Oídos", de la Orquesta de Justo Cabrera; en 2002, "Himnos institucionales y grandes joyas del folcor sucreño", de la Banda Departamental de Sucre y el CD "Brindo con un bolero" de Frank Rodríguez; en 2006, "Fiesta en Sincé" y en 2007 "De pueblo en pueblo", ambos con la Banda 8 de Septiembre".

De igual forma, ha integrado orquestas como Los Diablos del Ritmo, de Pello Torres; la MD, la de Willy Calderpón, La Bocana, Colombia Caribe y Son de Ovejas, además de los Mariachis Oro y Plata y Jalisco y dirigido la Bandas San José de Toluviejo.

Dairo Meza ha pertenecido temporalmente a las orquestas sincelejanas Kamarón y Colombia Caribe.

La obra creadora en ritmos de porros y fandangos del maestro Dairo Meza, que se ha paseado gloriosa y triunfante por los escenarios festivaleros de San Pelayo y del Encuentro Nacional de Bandas. La constituyen variados temas como "Linda Sabanera", "El Gallo Mono", "El Cacho", "Feria de la Panela", "El Chepanero", "El Trapiche", "Sonrió Pelayo", "La Chepana", "Buen Retiro", "Finzenú" y "Tacasuán". No obstante, su obra cumbre, que ha trascendido al universo de la música, es el famoso porro "Mochila", que hoy tiene más de veinte interpretaciones de orquestas y bandas del país.

Otras obras son "El Socorro", "El porro es" y "El Mezazo". Su labor pedagógica le ha llevado a coordinar el programa de capacitación del Ministerio de Cultura para Sucre de la estrategia del Plan Nacional de Bandas y ha asesorado y dirigido muchos proyectos discográficos del Caribe.

Por todas estas virtudes propias de un descendiente con la vena musical de Manuel Salvador Acosta, Luisa Isabel Escobar, Ismael Meza y Belarmina Acosta, Dairo Meza se erige en este nuevo milenio como una de las figuras más relevantes de nuestro folclor de los vientos, porro y fandango.

El talento de este excepcional maestro, su gran sentido de responsabilidad con el arte musical y ese deseo permanente de superación  y de contribuir con la perpetuidad de nuestras tradiciones musicales, hacen de este hombre sencillo, de buen gusto y modales y dotado de gran inteligencia, un verdadero baluarte de la música colombiana.

Meza emula a los grandes de su tierra, como Adolfo Mejía, Epifanio Montes y Fernando Iriarte Navarro y por eso es el homenajeado en el Festival Nacional del Porro que termina hoy en San Pelayo (Córdoba).

Dairo Meza ha compuesto más de 100 obras musicales, de las cuales más de 50 han sido premiadas en los distintos concursos de bandas del país, entre ellos, el Festival Nacional del Porro de San Pelayo, Encuentro Nacional de Bandas de Sincelejo (más de 30 obras premiadas), Festival de Bandas Folclóricas de Barrancabermeja y Festival del porro cantado en San Marcos, entre otros.

Entre sus logros está el ser ganador del primer puesto con la Banda San José de Toluviejo 1988 y segundo puesto con la Banda San José de Toluviejo en 1989 en el Festival Nacional del Porro. Algunos de los temas premiados en este festival son "El Garrotazo", porro tapao (San José de Toluviejo), "El Porro es", vocalizado  (Súper Banda de Colomboy), y "Sonríe Pelayo",  fandango  (Súper Banda de Colomboy).